Integración del río Tajo en la ciudad de Toledo I

Históricamente, los únicos contactos de la ciudad de Toledo con el río Tajo se deben principalmente a las funciones y actividades propias del mundo urbano en este entorno fluvial: murallas, baños, traídas de agua, lavanderías, curtidurías y molinos. Estas actividades han dejado huellas en el paisaje en forma de restos dispersos en las laderas y en el propio cauce.
Actualmente, en el entorno de la Ciudad Histórica de Toledo, y concretamente en el área entorno al río, se observa un cierto abandono del espacio urbano-fluvial. Esto se debe en gran medida a la dificultad que existe para acceder a él y a la escasez de accesos rápidos, accesibles y cómodos. La falta de accesibilidad desde la ciudad al río impide el disfrute de este magnífico paraje natural tan próximo a la ciudad, y tiende al abandono típico de las zonas suburbiales.

Aunque ha habido actuaciones recientes para intentar recuperar el lugar, se considera necesaria una intervención que garantice una nueva visión del río Tajo, bajo unos objetivos de protección, mejora y conservación del río, y de su integración en el entorno urbano. Para ello se requiere una mayor accesibilidad, que permita cruzar el río uniendo las dos orillas, así como una recuperación ambiental de las márgenes del río y de las laderas, todo ello con el objetivo de poner en valor la zona para que pueda ser usada por los vecinos y visitantes de la ciudad, y tienda globalmente a una mejor conservación por el uso y disfrute de los mismos.

En el entorno de la Ciudad Histórica, en la margen derecha, el ámbito de actuación afecta a las laderas que se extienden desde el Puente de Alcántara al Puente de la Cava. Una vez pasado el Puente de San Martín, la intervención se ciñe exclusivamente a un tratamiento de recuperación del camino que lleva al Molino de Azumel y a la Universidad.

El ámbito descrito, en ocasiones linda con la red de espacios públicos de la ciudad, y en otros casos, la intervención llega hasta las propiedades a las que se da acceso desde estas calles y que, en ocasiones, contienen fragmentos de las antiguas murallas de la ciudad.

En la margen izquierda, el ámbito de actuación afecta a las laderas que se extienden desde el Puente de Alcántara al Puente de San Martín. En la parte baja el límite del ámbito está definido por la orilla izquierda del río. En la parte alta, el límite lo establece un vial a media ladera denominado Camino del Valle, que serpentea para adaptarse a la topografía del terreno. En el tercio oeste, el límite se separa de la carretera y bordea las lindes de unas propiedades conocidas como Cigarrales hasta encontrarse con el arroyo de la Cabeza. El límite vuelve a recuperar el borde con la carretera en el encuentro con la carretera de Piedrabuena. Llegados la Ermita de la Virgen de la Cabeza, se bordea esta propiedad y el Cigarral de mismo nombre hasta el propio Puente de San Martín.

Sin embargo, y tal y como se ha mencionado anteriormente, el ámbito de actuación del Proyecto no se limita al entorno de la Ciudad Histórica sino que se extiende a ambas márgenes del río, dentro del término municipal de Toledo. En las proximidades del casco urbano y en relación con los terrenos urbanos o urbanizables, la franja de actuación se ensancha para incorporar las zonas definidas como espacio público en el planeamiento municipal, mientras que, cuando el río discurre por terrenos eminentemente rurales, la franja de actuación se limita al Dominio Público Hidráulico, siempre dentro del término municipal de Toledo.

Con respecto a la franja entre el DPH y los 100m definidos por la línea de Policía en el municipio de Toledo, únicamente se marcan una serie de directrices de actuación.

Fuente: Confederación Hidrográfica del Tajo

Tags: