Gestionar Bien el Agua

Gestión del agua
La disponibilidad de agua potable en nuestra vivienda es consecuencia de un proceso de potabilización y distribución muy costoso que las administraciones públicas nos garantizan y gestionan mediante la planificación, la programación y la normativa vigente, en base a los criterios de la Directiva Marco del Agua.

Las administraciones públicas tienen la función de planificar las infraestructuras (embalses, redes de distribución, potabilización, etc.) que deben abastecer a la población según sus necesidades. Finalmente, cada municipio se ocupará de la gestión de la demanda de su población y garantizará que la calidad del agua sea la adecuada.

Una buena gestión de la Administración debe garantizar una buena calidad de vida, pero también implica el compromiso del usuario final (cada uno de nosotros) para utilizar de un modo más eficiente el agua sin renunciar a esta calidad de vida.

Las medidas de ahorro que se proponen en esta guía deben implicar un beneficio para la economía doméstica y pública, ya que, a pesar de que algunas medidas como la recogida de agua de lluvia implican una inversión en equipos, los beneficios ambientales y económicos deben evaluarse con perspectivas de futuro.

Del mismo modo, optar por un grifo con reductor de caudal o por otro que no tenga ningún mecanismo de ahorro no representa un encarecimiento del producto y, en cambio, hacemos más eficiente el consumo de agua sin notar ninguna diferencia ni en el uso ni en la comodidad.
Así pues, con pequeñas acciones podemos conseguir una reducción en el consumo de agua.

 

Medidas para alargar el ciclo del agua de lluvia:

* Recuperar las técnicas tradicionales de recogida y almacenamiento del agua de lluvia.

* No explotar los pozos por encima de la capacidad de recarga, para que no se salinicen o se agoten.

* Conservar la porosidad del suelo de los bosques y las cuencas hidrográficas, ya que aseguran una filtración suave y efectiva del agua de lluvia hacia los acuíferos subterráneos y mantienen las fuentes naturales y los niveles freáticos elevados. Del mismo modo, sería fundamental recuperar las ramblas de forma natural.

* Reducir en el ámbito doméstico el consumo de agua llenar las máquinas de lavado al máximo, adquirir aparatos dotados de sistemas de ahorro de agua, optar por una ducha corta en lugar de un baño, no abrir el grifo más tiempo del estrictamente necesario y regar el jardín a primera hora de la mañana y con precaución.

* Instalar sistemas de riego de máxima en la dosificación de agua para las plantas y adecuar las especies a las disponibilidades hídricas de cada zona.

* Una buena gestión del agua debe basarse en tres principios fundamentales: solidaridad, subsidiariedad y participación. Gestionarla adecuadamente es un elemento decisivo para conseguir el ideal del desarrollo sostenible, es decir, una sociedad progresista, pero solidaria con las generaciones actuales y futuras.

Fuente: Diputación de Barcelona. Área de medio ambiente.

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